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Niño | 2 a 6 años | Consejos para aplicar bien el protector solar

Consejos para aplicar bien el protector solar Niño

Consejos para aplicar bien el protector solar

Ya sea en la piscina, la playa o en el parque, la protección solar en los pequeños es fundamental para evitar quemaduras y futuros problemas en la piel.

El sol es beneficioso para los niños, ya que estimula la síntesis de la vitamina D, favorece la circulación sanguínea y ayuda a paliar algunos problemas de la piel, eso siempre que se tome con las debidas precauciones.

La piel del niño se debe proteger todo el año. Cuando comienza la primavera los rayos del sol son más perpendiculares durante mayor tiempo, por lo que son mucho más nocivos, sobre todo en horas centrales y en los niños más pequeños.

La piel de los niños y de los bebés es más sensible que la de los adultos y tiene memoria. Esto significa, que los daños provocados por el sol durante la infancia, son acumulativos, irreversibles y sus consecuencias pueden terminar manifestándose en la edad adulta.

 

Recomendaciones según edades

Las recomendaciones varían en función de la edad del niño, el tipo de piel y la hora de exposición al sol. En los lactantes por debajo de los seis meses se debe evitar cualquier tipo de exposición directa. A estas edades los niños no disfrutan de estar a la orilla del mar y puede ser muy peligroso por las quemaduras, las deshidrataciones y los golpes de calor; esto se puede producir aún empleando sombrillas, ya que el efecto del sol sobre el mar y la arena aumenta el poder del mismo, tal como sucede en la nieve, e incluso en días nublados los rayos solares son peligrosos, ya que las nubes no protegen de los mismos.

En edades infantiles existen diversos tipos de pieles, pero muchas veces protegemos la piel del rubio olvidándonos de que los morenos de piel pueden tener también problemas de quemaduras e insolaciones; por tanto las recomendaciones serán las mismas para todas las pieles, solo que en unas serán más intensivas e insistentes que en otras.

 

Cómo protegernos del sol

  • Evita el sol directo en los menores de seis meses y en general desde las 12 a las 16 horas a todos los niños.
  • Iniciar la exposición al sol de forma paulatina, aumentándola gradualmente a lo largo de los días.
  • Utiliza protectores solares sobre toda la superficie corporal que protejan de rayos UVA y UVB. Cuanto más alto sea el factor de protección, mayor será la protección, por lo que utilizaremos el más adecuado para cada edad y tipo de piel, pero nunca por debajo de 30. Así, los más pequeños precisarán mayor protección, al igual que las pieles más blancas.
  • Aplica la crema 30 minutos antes de la exposición al sol, en finas capas para dejar que la piel pueda respirar.
  • Elige sobre todo leches o espumas protectoras por su mayor penetración, nunca escojas los aceites solares que obstaculizan la transpiración.
  • Renueva la aplicación de la crema, sobre todo si esta no es resistente al agua y el niño no para de bañarse.
  • Utiliza protección solar aunque esté nublado.
  • Después de la exposición al sol usa cremas hidratantes y calmantes que reparen la piel dañada y la nutran preparándola para que al día siguiente.
  • No debe utilizarse colonias que contengan alcohol sobre la piel, pues son fotosensibilizantes, y si se toma algún medicamento, debemos controlar que no sea fotosensibilizante, pues contraindicaría tomar el sol.
  • Por último, no debemos olvidarnos de ponerle una gorra, mojarle la cabeza de vez en cuando y llevar a cabo una buena hidratación a base de ingesta oral de agua, ya que la piel también necesita un aporte extra de este líquido para hidratarse.